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JUANITA Y "SOLEDAD" Hoy me voy acercando a la Villa, y en el camino me
encuentro con la Juanita,
la que coloca inyecciones. -¿Cómo anda
Juanita?, -le pregunto. -Y, acá me ve,
-me dice- yendo a colocar una inyección a la Clara, que sigue media jodida. -Que macana,
-me lamento- ¿y no me deja que la acompañe? -Como no, -dice
la Juanita. -Muchas
gracias, -le digo y agrego- y cuando llegue a la casa haga de cuenta que yo no
existo. -Ah, sí por que
a mi me gusta total discreción con los clientes. Llegamos golpea
las manos, ¿y adivinen quién nos atiende?. Julia, la hija de Clara, que
según el Curdita le dicen “Soledad”, nada más que en lugar del poncho, esta
revoleaba la cartera. -Pasen, pasen,
-dice muy atenta- ahí está mi mamá, -le dice a la Juani- y usted siéntese aquí,
-me dice a mí mientras acompaña a Juanita hasta el dormitorio de su madre. Termina de
colocar la inyección Juanita y se quedan en la cocinita con Julia conversando. -Viste que se
separó la Cloti,
-le dice Juanita. -Pero esta vez
yo no tuve nada que ver, -dice Julia. -¿Y entonces
quién tuvo la culpa? -El marido, -dice
Julia. -¿Y porqué? -Y por que el
sonso llegó de viaje un día antes. Ja, ja,
ja, -las mujeres. -Che, y por que
le decís sonso, -vuelve a la carga Juanita. -Salí no me
hagas acordar, una noche vamos para pasar toda la noche juntos, y el Negro al
rato se duerme unos minutos, ¿y qué se me ocurre decirle cuando se despierta? -¿Qué? -Negro, sos el
primer hombre que duerme conmigo. -¿Qué? ¿Cómo?, - y ya se agrandó el negro- ¿es
en serio lo que me estás diciendo? -Sí, porque
todos los otros no pegaron los ojos. -Ja, ja, ja,
-de nuevo las mujeres. Y ya miran de
reojo para donde estoy yo, cuchichean algo bajito, y se despiden. Acompaño a Juanita hasta su casa, y yo también
me despido de ella y de ustedes, hasta mañana
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